“Tomboy” – Panda Bear (2011)
¿Cómo debemos medir a nuestros ídolos? ¿Con qué parámetro y de qué forma? No sé si es imposible hacerlo, en cierta medida lo es para mucha gente, pero para mí no. Siempre he dicho que mi compromiso antes que con grupos, géneros (etc.) es con la música, lo cual me permite ser objetivo y razonable a la hora de escucharla y poder emitir un juicio sobre ella.
Entonces, ¿cómo medir a nuestros ídolos?, en este caso es sencillo: con ellos mismos.
Noah Lennox, mejor conocido como Panda Bear puso el listón muy alto, después de dos decentes LP’s (Panda Bear y Young Prayer) y un extraordinario-magnífico-genial-mágico- “Person Pitch”, lo puso hasta el cielo.
Por lo tanto, ¿estaré siendo severo si dijera que “Tomboy” no es bueno?, ¿que no me despierta nada?, al fin y acabo después de todo lo anterior es “extraordinario-magnífico-genial-mágico-cambiamentes-“, por lo tanto no tendría que se severo, sólo realista.
Partiré por el punto de que tanto en Animal Collective como de manera individual, nunca me ha tocado que Lennox se repita. De seguro no todo es bueno, eventualmente hay tropiezos en busca de nuevo arte, aun así agradecía que hiciera eso, saber que en cada disco encontrarías algo, como una sorpresa, algo que si bien no te vuela la cabeza te mantiene hasta el último track.
Cuando tuve noticias del nuevo disco, recuerdo haber leído declaraciones de Noah: “estaba cansado de los severos parámetros de usar samples. Pensar en Nirvana y The White Stripes me metió la idea de meterme en guitarra y ritmo”.
Mi reacción fue “¿Qué demonios tengo que esperar de este genio?”, “¿Qué hará ahora?”.
Ese día pasé la noche pensando en ello, en serio lo hice.
Mi espera no fue larga, y mi decepción sí lo fue; tuve la oportunidad de escuchar algunos sencillos, cada uno de ellos decepcionante, no en calidad, si no en sorpresa, tal vez yo por intuir que Lennox no es el tipo de genio que se queda quieto, que haría algo diferente, obviamente intuí mal.
Las canciones no son malas, ejemplos como “You Can Count On Me”, que sobresale por que tiene el factor Lennox, clásica voz y samples perfectamente bien ejecutados; en “Surfer’s Hymn”, “Last Night At The Jetty” aplica la misma fórmula que quiso evitar con los samples.
Aun así tenemos temas como “Tomboy”, que si bien no es mi favorita, tiene un arriesgue, tiene ese saborcito que te hace pensar “algo bueno está por venir”, aunque la realidad es otra. En “Afterburner”, se nota más la intención de tratar de encontrar algo diferente; ese algo que esperaba en todo el disco y que sólo encuentro en estas dos canciones.
En resumen, hay buenos temas, por ese lado no hay queja, el disco es perfecto en producción como de costumbre, todo suena bien; pero digamos que en un “todo” se pierde la idea, la cual sí hubo (White Stripes y Nirvana), pero desgraciadamente no se llevó a cabo.
Noah no se equivocó y siguió haciendo música bajo la misma fórmula. Eso no está mal si fuera otro artista, lo entendería, esa es su visión y no llega a más, pero con Lennox el mundo es diferente, trabaja en otra liga; están los mortales y Lennox, aunque supongo que al final del día, incluso los no mortales tienen malos momentos.
1. You Can Count on Me
2. Tomboy
3. Slow Motion
4. Surfer’s Hymn
5. Last Night at the Jetty
6. Drone
7. Alsatian Darn
8. Scheherazade
9. Friendship Bracelet
10. Afterburner
11. Benfica
Me suena a: Black Dice, Avey Tare, Animal Collective.
Mario De Alba
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