Abuso Verbal

Escrito en 20/09/2011 por Administrador en Archivo

Para muchos de ustedes este es el primer texto que leen de mi, así que quiero decirles: “hola, bienvenidos y bienvenidas”. Esta vez he escrito acerca de la violencia verbal tan comúnmente vivida en nuestra cultura; llega a instalarse en la cotidianidad de las relaciones interpersonales que muchas veces cuesta trabajo reconocerla en nuestros noviazgos o matrimonios.

¿Cómo es esto?, bueno, muchas parejas comienzan por usar palabras como “idiota”, “wey”, “perra(o)”, u otros epítetos desagradables y degradantes. Es la forma más común de violencia en México, por eso buscar la paz y unirse a grupos a favor de la “no-violencia” es un tema mucho más profundo que lo que la gente común, y los que marchan vestidos de blanco creen.

La violencia verbal tiene 2 etapas:

La primera de ellas es CLANDESTINA, donde usualmente solo la pareja del abusador la escucha, y esta va intensificándose con el tiempo hasta convertirse en una costumbre donde la pareja se adapta. Además esta forma de violencia adopta diferentes disfraces y matices que rebajan sistemáticamente la percepción de la persona que sufre el maltrato, se da generalmente en los primeros meses de una relación.

La segunda es EXHIBIDA, donde el abusador hace partícipes a los oyentes de las conductas de prepotencia, anulación, humillación, arrogancia, oposición, manipulación, crítica, dureza e intimidación, sin embargo, para la sociedad en general que está adaptada a estos estilos de noviazgos o matrimonios, consideran que son parte de los “conflictos comunes de la pareja”.

Una de las características importantes del abuso verbal es que la violencia disfrazada es mucho más intensa que la explícita, y los estragos emocionales producen más daño que una acción hostil de frente.  Aquí unos ejemplos: (si te identificas con uno o más de ellos, seguramente vives o generas violencia)

  • Varias veces a la semana él-ella parece irritado(a) o enfadado(a), aunque su pareja no haya hecho nada para incomodarlo. Cada vez que eso sucede, usted se siente sorprendido(a). (Cuando le pregunta por qué está enfadado(a), dice que no lo está o da a entender de alguna manera que es por su culpa.)
  • Cuando alguno de los dos se siente herido(a) y conversa con su pareja sobre su desagrado, tiene después la sensación de que el tema no ha sido totalmente resuelto, por lo que no se siente contento(a) ni aliviado(a). (el agresor dice: “¡Sólo estás tratando de iniciar una discusión!” o expresa su rechazo a examinar la situación de alguna otra manera.)
  • El malestar en la relación no se debe a temas concretos -cuánto tiempo pasan juntos, adónde irán de vacaciones, etc., sino a una comunicación deficiente: lo que él cree que ella dijo y lo que ella oyó que él dijo.
  • Muy raramente, o nunca, parece querer compartir sus pensamientos o planes con su pareja.
  • Después de una discusión generalmente se siente mal, culpable.
  • No recuerda haberle dicho jamás a su pareja “Cierra la boca” o “¡Cállate!”.
  • Su pareja parece opinar casi siempre lo contrario de lo que usted dice, aunque no tenga razones válidas ni se explique, en general le lleva la contraria.
  • Su pareja o usted adopta actitudes de indiferencia y cuando le pregunta: “¿pasa algo?”, esta responde: “nada”, “no tengo nada”, “todo está bien”. Aunque sea evidente que hay un problema.
  • Negarse a resolver un conflicto es también una forma de violencia verbal, o aplazarlo indefinidamente.
  • Usar frases como: “no aguantas nada”, “no es para tanto”, “es que andas sensible”, “ya vas a llorar otra vez”, “no te lo tomes tan en serio”, “estoy bromeando”, incitan a la victima a resistir el incremento de la intensidad de la agresión, volviendo a esta menos susceptible al abuso, y manteniendo la agresión como una forma de comunicación común.

Otra característica importante del abuso verbal es que el abusador no necesita ser provocado por su pareja, y puede negar, consciente o inconscientemente lo que está haciendo. En cualquier caso, jamás despertará diciendo: “Dios mío, ¡qué he estado haciendo!, lo siento mucho, no volveré a hacerlo”. Sólo la pareja lo sufre, aunque no lo reconozca, ¿cómo es esto?, sí, puede sufrirlo sin reconocerlo, puede sufrir violencia sin darse cuenta de que la o lo están violentando puesto que, pocos hombres y muchas mujeres se les ha enseñado desde la infancia a dudar de sus sentimientos y a ignorarlos. Entonces una persona que vive violencia de parte de su pareja puede tomar estos dos rumbos: 1) “creo que mi pareja tiene razón y me estoy portando muy exagerado(a)” (dudar) o 2) “no tengo tiempo para estarme sintiendo mal a cada rato” (ignorar).

El abusador verbal puede mostrar algunas, muchas o todas las características siguientes, y aunque algunas de ellas sean difíciles de reconocer, una forma infalible de identificar a un abusador es que se muestra con los demás como un “buen tipo” pero en la intimidad es la cara opuesta de la moneda, el abusador verbal puede ser:

  • Irritable
  • Proclive a culpar a su pareja por sus acciones o sus errores
  • Impredecible (no se sabe qué le enfadará)
  • Airado
  • Violento
  • Despreciativo de los sentimientos y puntos de vista de su pareja
  • Inexpresivo, sin calidez ni empatía
  • Controlador
  • Silencioso e introvertido o exigente y discutidor
  • Competitivo con la pareja
  • Huraño
  • Celoso
  • Rápido para replicar mordazmente o para desmerecer a su pareja
  • Crítico
  • Manipulador
  • Explosivo
  • Hostil
  • Incapaz de expresar sus sentimientos

En conclusión, el abuso verbal es causa y consecuencia de una pedagogía venenosa y tóxica con la que hemos sido inculcados y que, llegado el momento, habremos de legar a los demás. Existen dos clases de poder, el PODER SOBRE y el PODER PERSONAL, el PODER SOBRE buscará siempre dominar a los demás, y cada relación interpersonal amorosa, sea pareja, amigos, familia, es percibida como una nueva batalla donde habrá que demostrar quién domina.

El PODER PERSONAL se expresa en una relación humana como la posibilidad de compartir y crecer, de construir y sumar puesto que no busco el reconocimiento porque no carezco de una seguridad propia saludable, es una nueva oportunidad de acompañar y sentirme acompañado. Donde la palabra AMOR, tiene un significado distinto.

Psi. Aarón Neri Bravo

Guajiro, serio y heterosexual

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