El tema del amor
La mayoría de las personas que llegan a mi consultorio van por problemas relacionados con un solo tema: el amor. Y aunque no queramos aceptarlo, lo evitemos, hagamos berrinche o lo neguemos, LAS PERSONAS SUFREN POR ESO QUE HEMOS LLAMADO: “el sentimiento más hermoso”, aaaaaaaahhh.
Y no sólo sufren, también provocan o facilitan el sufrimiento en los demás; cierto es que se mata por amor, se suicidan por amor, se abandona por amor, se roba por amor, se miente, se pelea, se llora, se lastima, se violenta, se renuncia, se endeuda, se castiga, se desprecia y se traiciona, por amor. Estoy seguro que todos conocen alguna historia que haya sido conjugada con los verbos anteriores. El reino del amor es el que, posiblemente, haya derramado más sangre en la historia de la humanidad.
Si el tema del amor; llámese a la pareja, hijos, amigos, mascotas, padres, hermanos, nación, objetos, ilusiones o a sí mismo genera tal sufrimiento, bien podríamos considerar de ahora en adelante que EL AMOR ES UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA.
Algunos me dirán:” ¡NO “ME AMES” PSICÓLOGO!”
Algunos otros se preguntarán: “¿entonces qué?, ¿ya nos jodimos?”
(Respondo) Yo creo que no, más bien es hora de desmitificar el significado del amor y darnos cuenta de que el amor que practicamos no es inmaculado, ni “el amor todo lo puede” (ni que fueran poderes mágicos), tampoco que el amor es igual a felicidad, ni que el amor es para siempre, mucho menos que “sólo se puede amar a una persona a la vez” o que el amor es como un “nirvana sentimental”.
De un modo o de otro estamos afectados por la influencia social que, no solo evita el vivir este sentimiento de forma saludable y espontánea, sino que nos orilla hacia el amor violento y
tóxico. Amenazas, insultos, jaloneos, golpes, abusos, coerciones, chantajes, berrinches, infidelidades, gritos; ¿Cuántas parejas conoces así?
He visto chicos y chicas en el consultorio con serios daños psicológicos por un “amor” enfermizo o extremadamente intenso. O adolescentes que a sus 15 años creen que “la vida ya no vale nada” porque el novio o la novia ya no están ahí, junto a ellos.
Suicidios, homicidios, deserciones escolares, alcoholismo, drogadicción, accidentes, embarazos no deseados, abortos, huidas de casa, peleas, abusos sexuales, pornografía, delincuencia, vandalismo. Con esto no niego la importancia de los lazos afectivos entre los seres humanos, lo que quiero recalcar es lo negativo que hasta hoy sigue provocando lo mítico e irracional del amor que se nos ha inculcado.
Falta entender que amar a otro ser humano es un hecho complejo, con aspectos placenteros y dolorosos; falta entender que el amor es cambiante no estático; falta entender que no importa cuánto te amen, sino cómo te amen; falta entender que no se puede amar más, pero si mejor; falta entender que el acto de amar expresa lo que uno es porque el amor está hecho a la medida del que ama; falta entender que para ser infiel solo se necesita bastante deseo y poco autocontrol; falta entender que nadie tiene el deber de amar a otro, ofenderse ante el rechazo es negarle al otro la posibilidad de elegir sobre su vida afectiva; falta entender que pretender ser el único en la vida de tu pareja es entendible, pero imponerlo autoritariamente es detestable; falta entender que el amor tiene límites; falta entender que el amor si se acaba; falta entender que el amor no lo puede todo, porque eso sería equivalente a decir que los seres humanos lo podemos todo; falta entender que amar no te asegura ser feliz; falta entender que debemos amar con el corazón y con la consciencia.
Y falta agregarle una frase a John Lennon:
“..all you need is love…”-y unos ojos bien abiertos.
El psicólogo
Aarrún Neri
